lunes, 5 de noviembre de 2007

Mesa redonda sobre el PEAG organizada por MXTG

El Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG) se elabora como consecuencia de una previsión del Plan Hidrológico Nacional en relación con la Directiva Marco del Agua de la Comunidad Europea que fija como plazo para el año 2015 la recuperación de las aguas tanto de superficie como subterráneas en todo el territorio de la Comunidad Europea, aunque prevé una eventual prórroga para el 2027.

Ante su inminente aprobación por parte del Consejo de Ministros y partiendo del poco conocimiento y la poca información que ha llegado del mismo a los ciudadanos, el Movimiento por Las Tablas y el Guadiana (MXTG) organizó una mesa redonda para abordar este tema el pasado día 26 de octubre, a las 19 horas, en el Centro del Agua de Daimiel. En ésta se pretendió que hubiera la mayor representatividad posible de los sectores implicados.

De este modo, los invitados fueron:
- Julio Plaza, profesor titular del Departamento de Geografía de la Universidad de Castilla-La Mancha.
- Jesús Pozuelo, presidente de la Comunidad de Regantes y Usuarios del Acuífero 23 de Daimiel.
- José Manuel Hernández, miembro de las asociaciones ecologistas: Ecologistas en Acción y SEO/BirdLife.
Asimismo, se invitó a representantes de la administración: a la Delegación Provincial de Ciudad Real de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que declinaron su asistencia.

Hubo un total aproximado de 80 asistentes. A las exposiciones de gran calidad por parte de los tres invitados a la mesa redonda, siguió un debate muy interesante entre todos los presentes, alargándose la duración del acto a un total de 3 horas y media.

Julio Plaza, basó su exposición en que el acuífero 23 debería ser una “reserva estratégica de futuro” y más ahora, en la situación actual ante los problemas que se van a presentar con el cambio climático. Seguramente será la última oportunidad de disponer de tan amplios fondos comunitarios (unos 5.000 millones de euros) que nos ayudaran a abordar la situación ante la que nos encontramos. Las comunidades de regantes deben actuar contra quienes no realicen prácticas sostenibles en la agricultura. Hay que diferenciar a los agricultores que viven de su producción, aunque sea discutible el número de extracciones a que someten al acuífero, con algunos propietarios de tierras que a menudo y desde muchos kilómetros de distancia especulan con las ayudas europeas.

Jesús Pozuelo, apuntó que el Plan de Compensación de Rentas o de Humedales no supuso un ahorro efectivo de agua y que es fundamental hacer un buen uso de esa gran cantidad de dinero para el fin previsto. Habló sobre la postura de los agricultores que en muchos casos efectivamente han aprovechado las ayudas europeas para su producción pero que es una postura lógica y legítima.

José Manuel Hernández, abordó el tema desde la perspectiva de que el modelo que se ha seguido hasta ahora es insostenible porque se pretendió desde un principio crear riqueza a corto plazo a costa de esquilmar las reservas de agua con las que contábamos. Apuntó que el PEAG debería pasar por el Consejo de Agua, y él y las asociaciones ecologistas a las que representa votaron al final en contra del PEAG, por considerar que en materia medioambiental queda bastante escaso y no se ajusta a la Directiva Marco del Agua de la Comunidad Europea. Con las actuales cifras de 125.000 Has. aproximadamente y 200 Hm3 de extracciones, en condiciones normales, se recuperaría para el 2050 y no para 2027 (que sería la prorroga legal de la fecha de 2015 que fija la Directiva Europea en cuestión). Los mismos políticos regionales que había entonces y que han visto la evolución insostenible de la problemática son los mismos que sigue habiendo y continúan con su política.

Además, ante las preguntas del público, este último abordó la cuestión de porqué estas asociaciones ecologistas habían solicitado la descatalogación de Las Tablas de Daimiel como Reserva de la Biosfera, declarada por la UNESCO, así como de Humedal de Importancia Internacional incluido en el Convenio Ramsar, firmado en Irán. Alegó que estas figuras de protección se crearon para proteger, en nuestro caso, a Las Tablas de Daimiel y a todo el complejo lagunar y de ríos y acuíferos que lo sostienen, lo que se ha dado en llamar Mancha Húmeda. Indicó que esta protección sólo ha servido para recibir ayudas, mal gestionadas en muchos casos por la administración autonómica, que no han remediado su declive, y que no se han utilizado para lo que debería ser, para conservar un enclave único en nuestra geografía en convivencia con una agricultura sostenible para el entorno.

Como conclusión, podemos decir desde el MXTG, que la sociedad civil no debe bajar la guardia y tiene que mostrar capacidad de negociación. Apostamos por el papel que los ciudadanos desempeñamos en todo esto y la necesidad que se nos presenta de presionar a nuestros gobernantes para que de una vez por todas muestren verdadero interés y capacidad en intentar solucionar el problema actual ante el que nos enfrentamos, tanto medioambiental como de modelo productivo, porque está en juego el futuro de nuestra tierra.